Aunque no nos cansamos de decir que la fruta es uno de los mejores alimentos que puedes tomar a cualquier hora, parece que sigue poniéndose en duda por algunos mitos y bulos que convendría desterrar.
Resulta extraño comprobar que un alimento tan saludable como la fruta no llega a aceptarse como tal, y en ocasiones seguimos consumiéndola mal, creyendo falsos mitos sobre sus posibles efectos perjudiciales. Y en realidad, aprovecharnos de sus beneficios es tan fácil como coger una pieza de fruta, lavarla, y morderla. Adán y Eva no tuvieron problema, pero a nosotras a veces este gesto se nos resiste.
Puede que cuando leas estos consejos mires de otra forma la tienda de zumos naturales que tiene tan buena pinta y que promete muchas vitaminas en pocos minutos. Y que también receles cuando veas que en tu centro comercial sirven fruta pelada y cortada, envuelta en un plástico voluminoso. Y que puedas contestar con propiedad cuando alguien te diga que un mango tiene el mismo azúcar que un bollo de chocolate industrial.
Si las frutas tienen azúcar, ¿engordan?
Los plátanos, las uvas y los mangos son de las frutas más dulces. Tienen entre 14 y 23 gramos de azúcares por cada 100 gramos de estas frutas que consumes. Sin embargo, un croissant tiene 11 gramos de azúcar por cada 100. ¿Estamos ante un escándalo alimenticio? ¿Es más recomendable tomar un croissant que un plátano si queremos minimizar las calorías que nos llevamos al cuerpo?
Que el azúcar de las frutas también engorda es uno de los mitos más llamativos, porque es completamente falso. Las kilocalorías de la fruta y de la bollería industrial no son iguales; y mientras que las de la fruta aportan energía, las de la bollería (y otros procesados, incluso la propia azúcar refinada) son las que nos hacen ganar peso.
Los alimentos procesados aportan hidratos de carbono de absorción rápida, y las frutas son fuente de hidratos de absorción lenta. Esto quiere decir que el azúcar de la bollería y de cualquier otro producto procesado tiene una densidad calórica mayor, y se traduce en muchas más calorías. Por el contrario, los hidratos de carbono de absorción lenta de la fruta tienen un efecto saciante y su densidad calórica es mucho menor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario