27 oct 2016

Reducir los gases




Muchas veces se producen por hábitos dietéticos que favorecen los gases, otras por comer con prisas, hablar demasiado mientras comemos o cenar tarde y acostarnos recién cenados. A veces el consumo excesivo de algunos alimentos vegetales pueden hacernos producir más gases (los vegetarianos son propensos a los gases). También el consumo de bebidas gaseosas favorece la producción de gases. El estreñimiento puede favorecer la fermentación de los alimentos cuando deberían haber sido ya evacuados y en algunas ocasiones el problema es una flora intestinal en malas condiciones que favorecen la fermentación de los hidratos de carbono y las malas digestiones...
La sensación de vientre hinchado puede ser síntoma de enfermedades como el "síndrome del intestino irritable", la "dispepsia funcional" o la "enfermedad celíaca", que no debemos olvidar.
Vamos a ver diferentes consejos para eliminar los gases intestinales (pedos, vientos, ventosidades y eructos), a ser posible sin medicamentos y de forma natural.
Reduce los alimentos que producen más gas y los que notes que personalmente más te perjudican, estate atento. No elimines alimentos porque sí, o porque te lo diga un amigo, ve probando y usa el método de ensayo-error, todo el mundo no es igual.
Elimina de tu dieta las bebidas gaseosas y refrescos azucarados, cerveza, chocolate, azúcar, dulces y repostería industrial, café, quesos curados y frituras.
Las legumbres (Garbanzos, lentejas, habas, alubias, guisantes, soja...), las verduras crucíferas (col, coliflor, coles de Bruselas, la lombarda o el repollo) producen muchos gases. Utiliza para su cocinado condimentos como el hinojo, la menta, hierbabuena, comino, el orégano o el anís estrellado, que son carminativas y reducen la formación de gases, úsalos para cocinar verduras y legumbres. Si esto no es suficiente, disminuye su consumo a 1-2 veces por semana. Son mejores en puré y pasadas por el "chino", y las legumbres se digieren mejor si se dejan en remojo antes de cocerlas. Evítalos por la noche.
Modera el consumo de alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento, cebolla cruda, patatas, rábanos. Evítalos por la noche.
Los cereales integrales pueden producir más gases que los refinados a pesar de ser mejores para la salud que los primeros. Modera su consumo. Las masas de pan fermentadas con levadura madre se digieren mejor y producen menos gases. Los panes que llevan químicos gasificantes en vez de levadura (la mayoría del pan barato y congelado que está tan de moda lo llevan) se digieren peor.
Las pasas, albaricoques, plátanos y ciruelas son frutas que dan más gases, evítalos si te van mal.
Evita el azúcar, pero también los edulcorantes artificiales pues éstos también alteran la flora intestinal. Si lo necesitas toma miel con moderación. 
Por la noche el intestino se ralentiza por lo que es más fácil que se produzcan gases. Por ello cena temprano y no te vayas a dormir justo después de cenar, deja pasar al menos 3 horas. Evita los alimentos que más gases producen en la cena.
Reduce el uso de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas si compruebas que te dan gases. El tomate pelado produce menos gases.
Las frutas son preferibles maduras y si tienes muchos gases, entonces mejor peladas: las más aconsejadas son el melocotón, manzana, pera, melón, sandía, kiwi, papaya, piña...
El pan es preferible comerlo de fermentación tradicional con levaduras, en vez de gasificado con químicos, se digiere mejor y generan menos gases en el intestino. La mayoría del pan malo y congelado son de gasificación química sin fermentación.
Respecto a los lácteos, disminuye su consumo solo si notas que te producen hinchazón abdominal (sobre todo leche cruda y quesos muy curados). Si tienes dudas haz la prueba o realiza un test de intolerancia a la lactosa, pero si es negativo o no hay cambios al retirarlos, puedes volver a consumirlos.
Si resulta que tienes intolerancia a la lactosa posiblemente puedas tolerar pequeñas dosis de quesos curados. Evita la leche y los quesos frescos. Existe leche sin lactosa. Los lácteos con moderación, sobre todo los fermentados, son beneficiosos para la salud, busca tu dosis de tolerancia. Y recuerda, intenta consumir lácteos ecológicos.
Son preferibles los yogures con bifidobacterias que ayudan a regenerar la flora saludable y a mejorar el tránsito intestinal reduciendo el estreñimiento, la fermentación y la formación de gases. Toma uno al día.
Las carnes en general no producen gases, pero no debe abusarse de ellas, toma las menos grasas. Las rojas como máximo 1 ó 2 veces por semana. Recuerda que una dieta en la que predominan los vegetales es más saludable.
Es preferible el pescado (blancos y azules) a la carne, que tampoco producen gases.
Es mejor la cocción, el horno y la plancha, y mucho peor los fritos o rebozados.
Puedes tomar huevos hasta 5 por semana: escalfados, pasados por agua, duros (cocidos) o en tortilla francesa (mejor huevos ecológicos nº 0 o camperos nº1).
Evita los suplementos de proteínas de gimnasio, sobre todo a bases de ovoalbúmina porque producen con frecuencia gases y ventosidades mal olientes.

Las verduras producen menos gases si van condimentadas con especias reductoras de gases (menta, hierbabuena, comino, orégano, laurel, anís verde, anís estrellado, cardamomo...). [leer más]

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