Muchas veces se producen por hábitos dietéticos que favorecen los gases, otras por comer con prisas, hablar demasiado mientras comemos o cenar
tarde y acostarnos recién cenados. A veces el consumo excesivo de algunos
alimentos vegetales pueden hacernos producir más gases (los vegetarianos son propensos a los
gases). También el consumo de bebidas gaseosas favorece la producción de
gases. El estreñimiento puede favorecer la fermentación de los alimentos cuando
deberían haber sido ya evacuados y en algunas ocasiones el problema es una
flora intestinal en malas condiciones que favorecen la fermentación de los
hidratos de carbono y las malas digestiones...
La sensación de vientre hinchado puede ser síntoma de enfermedades como el "síndrome
del intestino irritable", la "dispepsia funcional" o la "enfermedad
celíaca", que no debemos olvidar.
Vamos a ver diferentes consejos para eliminar los gases intestinales (pedos, vientos, ventosidades y eructos), a ser
posible sin medicamentos y de forma natural.
Reduce los alimentos que producen más gas y los que notes
que personalmente más te perjudican, estate
atento. No elimines alimentos porque sí, o porque te lo diga un amigo, ve
probando y usa el método de ensayo-error, todo el mundo no es
igual.
Elimina de tu dieta las bebidas gaseosas y refrescos
azucarados, cerveza, chocolate, azúcar, dulces y repostería industrial,
café, quesos curados y frituras.
Las legumbres (Garbanzos, lentejas, habas,
alubias, guisantes, soja...), las verduras crucíferas (col, coliflor, coles de
Bruselas, la lombarda o el repollo) producen muchos gases. Utiliza
para su cocinado condimentos como el hinojo, la menta, hierbabuena,
comino, el orégano o el anís estrellado, que son carminativas y reducen la
formación de gases, úsalos para cocinar verduras y legumbres. Si esto no es
suficiente, disminuye su consumo a 1-2 veces por semana. Son mejores en puré y
pasadas por el "chino", y las legumbres se digieren mejor si se dejan
en remojo antes de cocerlas. Evítalos por la noche.
Modera el consumo de alcachofas, nabos, espinacas,
acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento, cebolla cruda, patatas, rábanos.
Evítalos por la noche.
Los cereales integrales pueden producir más
gases que los refinados a pesar de ser mejores para la salud que los primeros.
Modera su consumo. Las masas de pan fermentadas con levadura madre se digieren
mejor y producen menos gases. Los panes que llevan químicos
gasificantes en vez de levadura (la mayoría del pan barato y congelado
que está tan de moda lo llevan) se digieren peor.
Las pasas, albaricoques, plátanos y ciruelas son frutas que
dan más gases, evítalos si te van mal.
Evita el azúcar, pero también los edulcorantes
artificiales pues éstos también alteran la flora intestinal. Si lo
necesitas toma miel con moderación.
Por la noche el intestino se ralentiza por lo que es más
fácil que se produzcan gases. Por ello cena temprano y no te vayas a
dormir justo después de cenar, deja pasar al menos 3 horas. Evita los
alimentos que más gases producen en la cena.
Reduce el uso de tomate, apio y zanahoria en las ensaladas
si compruebas que te dan gases. El tomate pelado produce menos gases.
Las frutas son preferibles maduras y si
tienes muchos gases, entonces mejor peladas: las más aconsejadas son el
melocotón, manzana, pera, melón, sandía, kiwi, papaya, piña...
El pan es preferible comerlo de fermentación
tradicional con levaduras, en vez de gasificado con químicos, se
digiere mejor y generan menos gases en el intestino. La mayoría del pan malo y
congelado son de gasificación química sin fermentación.
Respecto a los lácteos, disminuye su consumo solo si notas que te producen hinchazón abdominal (sobre todo
leche cruda y quesos muy curados). Si tienes dudas haz la prueba o realiza un
test de intolerancia a la lactosa, pero si es negativo o no hay cambios al
retirarlos, puedes volver a consumirlos.
Si resulta que tienes intolerancia a la lactosa posiblemente
puedas tolerar pequeñas dosis de quesos curados. Evita la leche y los quesos
frescos. Existe leche sin lactosa. Los lácteos con moderación, sobre todo los
fermentados, son beneficiosos para la salud, busca tu dosis de
tolerancia. Y recuerda, intenta consumir lácteos ecológicos.
Son preferibles los yogures con bifidobacterias que
ayudan a regenerar la flora saludable y a mejorar el tránsito intestinal
reduciendo el estreñimiento, la fermentación y la formación de gases. Toma uno
al día.
Las carnes en general no producen gases, pero no debe
abusarse de ellas, toma las menos grasas. Las rojas como máximo 1 ó 2 veces por
semana. Recuerda que una dieta en la que predominan los vegetales es más saludable.
Es preferible el pescado (blancos y azules) a
la carne, que tampoco producen gases.
Es mejor la cocción, el horno y la plancha, y
mucho peor los fritos o rebozados.
Puedes tomar huevos hasta 5 por semana: escalfados, pasados
por agua, duros (cocidos) o en tortilla francesa (mejor huevos ecológicos nº 0 o camperos nº1).
Evita los suplementos de proteínas de
gimnasio, sobre todo a bases de ovoalbúmina porque producen con
frecuencia gases y ventosidades mal olientes.

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