18 sept 2011
Cuidando nuestros pies
Los pies son nuestro punto de apoyo sobre la Tierra. Nos ayudan a mantener el equilibrio y a trasladarnos allá donde queramos, y ni siquiera les damos las gracias.
Les tenemos olvidados y encima les mantenemos encerrados la mayor parte del tiempo. Los pobres apenas se quejan.
Va siendo hora de cuidarles un poco y es bien sencillo. Tan sólo con un par de gestos diarios los mantendremos contentos:
- La primera medida y la más importante, es lavarlos cada mañana, para someterlos a su encierro en las mejores condiciones.
- Por supuesto, con calcetines limpios, usaremos las zapatillas deportivas (zapatillas de casa, zapatos, etc.), a ser posible también limpias y con una dosis de polvos anti-humedad (por ejemplo FUNGUSOL) que cuestan unos 6 euros el botecito y duran meses. Si echamos los polvos en unas zapatillas muy usadas y con sudor incrustado en su interior difícilmente mantendremos la higiene correctamente y no podremos evitar los malos olores. Se recomienda lavar las zapatillas antes de empezar el "tratamiento". Si cuidamos la higiene de los pies a diario no hará falta lavar las zapatillas muy a menudo.
- Por último, es recomendable cambiar de calzado todo lo posible, no utilizando las mismas zapatillas durante todo el día (zapatillas deportivas por la mañana, zapatillas de casa al mediodía y otro calzado diferente por la tarde). La tela transpira mejor que el cuero, y si mantenemos los pies un rato de vez en cuando "al aire libre", mejor que mejor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario